EL CINE DE FRANCESCO TABOADA Retrospectiva



El municipio de la heróica Cuautla organiza dentro de la conmemoración del Sitio de Cuautla una retrospectiva con cuatro largometrajes documentales y dos cortos de ficción del cineasta morelense Francesco Taboada Tabone. Esta retrospectiva se suma a las realizadas en el festival de Cine Independiente de Oaxaca, el Festival de Cine Latino de Buenos Aires, Argentina y el festival de Cine Vibgyor de Kerala, India.

PROGRAMA
13 Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra
El Mensajero
5 de abril, 19hrs. Teatro Narciso Mendoza

Los Últimos Zapatistas
10 de abril, 19 hrs. Plaza Revolución del Sur

Pancho Villa, la Revolución no ha terminado
¡Vámonos a la Revolución!
19 de abril, 19hrs. Teatro Narciso Mendoza

¡GRAN ESTRENO EN CUAUTLA!
Tin Tan
Maestro de Ceremonias Roco Pachukote
Baile, fotografía, cine y rumberas y pachucos
27 de abril, 19hrs. Teatro Narciso Mendoza

¡Viva Hugo Chávez! Tuve el honor de conocer al Comandante Hugo Chávez.

Tuve la bendita oportunidad de conocer a este gigante latinoamericano que es Hugo Chávez en el 2004 cuando participé en el programa Aló Presidente, invitado y entrevistado por él mismo. En la entrevista hizo despliegue del enorme respeto que le tiene a los luchadores sociales mexicanos. Me llenó de orgullo cuando pidió en cadena nacional que todos los venezolanos vieran nuestra película Los Últimos Zapatistas. En Barinas, su tierra natal, me pidió que me sentara junto a sus padres mientras transcurría el programa.
Tuve el placer de hablar con él en otra ocasión donde confirmé su calidad humana, su profundo interés en el cambio de estructuras, su convicción por la puesta en ejecución de un socialismo propio inherente a los pueblos, su amor por Nuestra América y su sencilla camaradería, pues siendo el presidente de una gran nación, tuvo a bien dedicarme tiempo para conversar, cuando aquí en México Vicente Fox se portaba arrogante y mis películas ni siquiera eran programadas en la televisión ni en el cine.
Su ejemplo despertó en mí el gran amor que le tengo al continente, por lo que desde entonces he trabajado en intercambios culturales con Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y la siempre respetada y admirada Cuba. El último momento de esta colaboración sucedió el pasado martes 26 de febrero cuando la ministra consejera de la Embajada de la República Bolivariana de Veneuela en México vino a mi natal Cuernavaca a dictar una conferencia.
En el cincuenta aniversario de la Revolución Cubana, Telesur nos invitó a grabar el evento, estuvimos a pocos pasos de Raúl Castro, escuchándolo en silencio y recibiendo su energía. Compartimos con los veteranos de la Revolución Cubana momentos sensibles para un joven latinoamericano y guardamos estas imágenes en nuestra cámara y en nuestro espíritu. Poco después nos acercamos a Nicolás Maduro y junto con Fernanda Robinson y Atahualpa Caldera lo saludamos, confirmando él que me recordaba con afecto.

Comandante Hugo Chávez Frías, desde México, hoy te recuerdo, agradezco el ejemplo de lucha sincera y humana que nos legas, agradezco el honor que recibí al estrechar tu mano y escuchar tus palabras llenas de sabiduría y auténtico amor a nuestra historia, alabo tu nombre, tu obra y tu espíritu.

¡Viva Hugo Chávez!

Estreno en el Teatro Ocampo de «Sabor de Engaño» de Víctor Hugo Rascón Banda

Aldo Tabone, actor de los cortos El Mensajero y Vámonos a la Revolución presenta esta obra teatral en Cuernavaca. Aldo también es guionista de Tin Tan y la inédita Maguey y junto con Mara Villagómez fueron apadrinados por el mismo Rascón Banda.

LA OBRA
Sucede en un pequeño departamento de la Ciudad de México a principios de los años 90’s. Es la historia de Perla y Alfonso, una jóven pareja de actores con una relación al borde del colapso. Alfonso busca hacerse un lugar en el frívolo mundo del espectáculo, mientras Perla tiene que abandonar su carrera de actríz y conseguir un empleo formal para sacar adelante los gastos de la casa.La difícil situación conyugal se complica cuando el ingenuo Armando, hermano del protagonista, llega a vivir al pequeño departamento de los actores, seguido de Paola, la joven hermana de Perla, quien llega a México procedente de Guadalajara dispuesta a ser estrella de la televisión a toda costa.
Poco a poco, el pequeño departamento de la Condesa se llena con la tensión sexual que emerge entre los cuatro personajes, quienes tendrán que dar lo mejor de sí, para salir bien librados.

EL MONTAJE
La obra consta de cuatro personajes los cuales deberán ser interpretados por dos actores solamente.Es una apuesta por el teatro de cámara, en dónde los espectadores se encuentran muy cerca de la acción. El escenario está dispuesto en arena, esto es, con los espectadores sentados alrededor de la escena, con el fin de integrar al público de manera total a la atmósfera creada por los actores. La escenografía es realista, procurando incorporar elementos de la época, creando así un efecto “retro reciente”. La producción corre a cargo de Liliana Huacuja, quien es responable además del diseño sonoro y de video.
LOS ACTORES
Mara Villagómez estudió en CADAC con Hector Azar y en El Foro con Ludwig Margulles. Trabajó como protagonista en la obra “Aullido de Mariposas” del dramaturgo Alejandro Román, la cual tuvo dos exitosas temporadas en el Teatro La Capilla y en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes. Ha participado también en los montajes de MasterCard y Malverde, ambos del mismo autor. Es además Licenciada en Literatura Española. Actualmente trabaja en la publicación de su primera novela.
Aldo Tabone es actor desde hace más de 10 años. Ha participado en las obras del dramaturgo Alejandro Román: Rose Garden, Master Card y Malverde, el Santo de Todos los Narcos. Las cuales se han presentado en distintos foros de la Ciudad de México y en Festivales Internacionales. Ha protagonizado los cortometrajes “El Mensajero y “El Doctor”, ambos parte de un proyecto de larga duración del Director Francesco Taboada en el que se rescata la tradición oral de la Revolución Mexicana.También ha sido guionista de los documentales “Maguey” y “Tin Tan” ambos dirigidos por Francesco Taboada.

EL DIRECTOR
Oscar Flores Acevedo ha sido creador artístico desde hace 30 años. Estudió la carrera de Arte Dramático en el INBA, de donde se graduó en 1981. Fue becado por el gobierno Francés y el INBA para estudiar en L’Ecole Jacques Lecoq en París, Francia de 1982 a 1984. Fue becario en el FONCA y en FOECA.
Durante estos 28 años, ha participado en la dirección, actuación, musicalización, escenografía, maquillaje y producción de muchas puestas en escena. Ha dado vida en el escenario a su personaje del clown “Fiasco”. Ha creado muchos personajes distintos para eventos especiales y para la televisión y ha dado talleres de creatividad y teatro colectivo por más de 10 años.

EL DRAMATURGO
Victor Hugo Rascón Banda (Uruachi, Chihuahua, 1948 – Ciudad de México, 2008) es un referente obligado en la dramaturgia mexicana contemporanea. Es autor de las obras Los Ilegales, Armas Blancas, Tina Modotti, Contrabando, Manos Arriba, Contrabando, Sabor de Engaño entre Otras. Escribió los guiones cinematográficos Días difíciles, Morir en el Golfo, Playa azul, Jóvenes delincuentes, La muerte del Padre Pro y Rosa de California. Sue presidente de la Sociedad Mexicana de Escritores (SOGEM) e impulsó la ley del libro y la ley de cinematografía. Recibió los reconocimientos Ramón Lopez Velarde 1979, Juan Ruíz de Alarcón 1993,, y Javier Villaurrutia 2008 entre otros.

Viaja Francesco Taboada a Venezuela, por invitación del Presidente Hugo Chávez.

El Sol de Cuernavaca
9 de octubre de 2012
Hernán Osorio

Cuernavaca, Morelos.- Este fin de semana el cineasta morelense Francesco Taboada viaja a Venezuela, por invitación del Presidente Hugo Chávez, para acompañarlo a la jornada electoral que se desarrolló en aquel país el pasado domingo 7 de octubre, previo a su partida tuve la oportunidad de charlar con él sobre los pormenores de la invitación, sobre su experiencia en Venezuela y sobre el tema de reelección de Chávez.

-Francesco, en días pasados recibiste la invitación electrónica para acompañar al Presidente Hugo Chávez en esta jornada electoral.

-La invitación del Presidente de Venezuela, comandante Hugo Chávez, es para acompañarlo a la jornada electoral. El primer acercamiento que tuve con él fue en el 2005 cuando tuvo la oportunidad de ver mi trabajo y desde ese momento me di cuenta que tiene un gran conocimiento de la historia de México, inclusive me sorprendí que un mandatario latinoamericano tuviera en tal alto nivel y viera a México con tanto prestigio como lo hizo Hugo Chávez.

Fue una experiencia inolvidable, recuerdo que me hablaron un jueves por la mañana del Palacio de Miraflores para invitarme al programa televisivo Aló Presidente y el viernes por la noche ya estaba en un avión rumbo a Caracas, me recibieron a las siete de la mañana y el domingo estaba en el programa. Desafortunadamente el programa tuvo que terminar antes de lo previsto por la llegada del Presidente de Irán y no participé.

Al finalizar el programa se me acerca la productora del programa y me dice que ya será en otra ocasión que pueda entrevistarme con el Presidente y le dije «vamos a tratar de hablar con él» y estaba muy cerca pero rodeado de su seguridad, le hice señas y me vio, preguntó, se acercó y me cuestionó: «¿Hermano, qué esperas de Venezuela?» y le respondí: «Participar con ustedes y compartir la historia en común que tenemos los pueblos de nuestra América» y me invitó al próximo programa y viajamos a Barinas, su tierra natal, una población rural en la que tuve la oportunidad de conocer a sus padres y participé en su programa, fue una entrevista muy emotiva que habla de los procesos revolucionarios en las naciones del continente y enfocándonos en la historia de México.

Desde ese momento me pidió que colaborara con ellos y desde entonces he logrado estrenar mis películas en Venezuela a través del sistema de distribución y transmisión por los diversos canales de televisión que ellos tienen, como Telesur.

-En México se tiene muy estigmatizada la imagen de Hugo Chávez, hace seis años en el pasado proceso electoral se comparaba a Andrés Manuel López Obrador con el Presidente de Venezuela ¿con qué tipo de realidad te has encontrado en tus visitas?

-He ido tres veces a Venezuela, he tenido la oportunidad de ver con mis propios ojos el proceso bolivariano y unos de los elementos más importantes, que a mi juicio han contribuido al triunfo de las fuerzas progresistas, es la politización de la gente, el Ministerio de Comunicación se ha dedicado a imprimir cada cambio de ley, nuevas leyes, discursos de Hugo Chávez, acuerdos bilaterales con otros países, todo está impreso y se distribuye en los puestos de periódicos de manera gratuita en todo Venezuela, la Constitución de Venezuela se la saben al pie de la letra, la gente tiene la política en sus manos.

Otro gran ejemplo que pude constatar en las colonias populares, son los comités de barrio, que son muy parecidos a los comités de defensa de la revolución en Cuba, y para que el gobierno reciba una propuesta tiene que ser a través de estos comités, un individuo no puede hacerlo solo, tiene que someterla a la asamblea del comité de barrio y así crear comunidad, esa es la forma para crear solidaridad, sociabilización de las políticas y una estrecha relación entre gobierno y gobernados.

Un tercer punto y fundamental que observé para que el gobierno de Chávez pueda seguir adelante con su proyecto es la sociabilización de los medios de comunicación, el hecho que Radio Caracas haya contribuido al golpe de estado que financió Estados Unidos hizo que el Presidente no renovara la concesión televisiva a esa cadena, lo que provocó que esa cadena se convirtiera en canales de televisión administrados por el gobierno pero con la importante participación de diversos sectores de la sociedad para realizar sus propios programas.

Pude constatar en el canal Vive Tv, un grupo de obreros de una fábrica haciendo un programa de televisión con gente de diversos países en el área de producción, apoyando a través de talleres sobre la técnica y lenguaje de la comunicación. Los obreros haciendo su propio programa, esos espacios son importantes para la difusión de la pluriculturalidad que tiene un país como Venezuela.

En México no existe ni siquiera una hora diaria de algún programa con contenido náhuatl en donde existen más de tres millones de hablantes de esta lengua. Esos son tres puntos que yo vi, que no me los contaron, puntos fundamentales para la permanencia del proyecto chavista, no hay que olvidar que Chávez prometió, desde el principio de su gobierno, que su presencia era por un proyecto y una vez que tenga la madurez y esté consolidado entrarán nuevas generaciones y habrá un relevo.

-Cuba es un gran ejemplo de la permanencia de un mandatario en el poder, Fidel Castro después de 32 años en el poder se lo cede a su hermano, Chávez tiene 13 años en el poder.

-Venezuela es el país más democrático que existe sobre la faz de la tierra, según La Foundation for Democratic Advancement (FDA) de Canadá, eso significa que en 13 años, han ganado 11 procesos y han perdido uno, la renovación de la constitución y Chávez se va a plebiscito cada dos años y la gente decide si se va o se queda, y vuelve a ganar, es un caso de buena administración.

También Venezuela es uno de los países que tiene mayor número de felicidad, lo dicen algunas encuestas, la autoestima ha subido enormemente, caso contrario en México en donde la apatía y depresión cada vez son parte de la cotidianeidad. Al parecer el gobierno de Chávez, su proceso, acaba con ésta última reelección y no el proyecto de él, Chávez como Presidente terminaría su ciclo y dejaría un camino sólido y bien cimentado para el siguiente relevo.

-¿Y sobre tu visita a Venezuela?.

-Me voy para acompañar a Chávez en el proceso electoral, llevo la cámara, desde el 2004 estoy filmando en Venezuela y estoy desarrollando un proyecto que tentativamente se llama «Revolución bolivariana», también grabé recientemente el 50 aniversario de la Revolución Cubana, pretendo ir a Bolivia, Ecuador y Uruguay, y aprovecho la invitación del comandante para llevar la cámara e ir conformando toda la imagen de este documental que ya estamos realizando pero no tiene fecha de edición, es un proceso largo sobre la democratización de América Latina.

Por Morelos, los indígenas primero

Por Francesco Taboada Tabone*

Ceremonia de los indígenas Wayu en la Guajira colombiana. Foto: Fernanda Robinson

CE. PUEBLOS Y GOBIERNO Según datos oficiales, los indígenas en Morelos suman alrededor de 300,000, cerca del 18% de la población, de los cuales 30,000 son nahuatlatos, es decir, hablan la lengua madre, el náhuatl. Los pueblos donde se concentra el mayor número de nahuatlatos son Xoxocotla, Tetelcingo, Cuentepec, Santa Catarina, antiguamente llamada Zacatepec y Hueyapan. Existen casi por todo el estado comunidades donde el número de hablantes se concentra en los más viejos y es muy reducido. Otros pueblos que han perdido la lengua pero no la cultura han abanderado movimientos identitarios dinámicos y transformadores. Cuernavaca, es una de las ciudades donde se habla el mayor número de variantes de la lengua náhuatl, pues es históricamente un paso de rutas comerciales donde convergen nahuas de varias regiones culturales de la República. El proceso de aculturación forzada de los pueblos nahuatlatos se ha acelerado violentamente en el último sexenio. El número de nahuatlatos se reduce día con día por lo que es necesario implementar las medidas necesarias para que la lengua original de Morelos se preserve y desarrolle en un ambiente de armonía y crecimiento cultural.

La lucha de estos pueblos por su emancipación comienza cuando las huestes españolas invadieron parte del territorio que hoy ocupa Morelos. La Independencia y las leyes juaristas debilitaron a las comunidades propiciando los excesos de la industria de la caña de azúcar. Emiliano Zapata, que sí hablaba náhuatl como muchos otros de sus contemporáneos, trató de redistribuir las tierras de acuerdo a los títulos originales que daban fe de la fundación de pueblos. Los gobiernos postrevolucionarios, sin embargo, negaron al indígena morelense. Hasta mediados de los años ochenta, no existía en las monografías editadas por el gobierno ningún indígena en la población del estado. La conformación política de nuestra región ha condenado a la mayoría de las comunidades al yugo de municipios mestizos de carácter centralista, homogeneizante y excluyente que se han aprovechado de ellas y las tierras de su propiedad de infinitas maneras. Esto ha provocado que los pueblos se organicen para proteger su derecho a la reproducción cultural y la defensa de su territorio físico y simbólico. Xoxocotla, por ejemplo, ha llevado a cabo una lucha por su autonomía muy bien organizada a través de su historia cuyo último episodio fue el levantamiento de los 13 Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra; movimiento al cual el gobierno respondió con el uso injusto del ejército.

Para los pueblos nahuas el amor tlazohtla y el respeto talcaiita van ligados a la reciprocidad, al concepto de tequio, de trabajo comunitario. Los gobiernos de los últimos sexenios en Morelos no han sabido honrar estos conceptos y su labor ha sido cotona, es decir, han estimulado la ruptura de la reciprocidad, provocando un relación de confrontación directa con los pueblos.

OME. LA NUEVA VISIÓN
Uno de los mayores actos de justicia que el gobierno de la nueva visión debe ejecutar en Morelos es la municipalización de los grandes pueblos nahuatlatos con el objetivo de que éstos adquieran su autonomía cultural. Los pueblos indígenas son quizá el contingente más poderoso de nuestro enjambre social. No son un grupo vulnerable como los gobiernos lo han calificado inumerables veces para así hacerlos sujetos de políticas asistencialistas. Al ser los más antiguos propietarios de la tierra en la que hoy vivimos y considerarse guardianes de la misma, tienen la certeza moral, ética e histórica de exigir sus planteamientos y anhelos acudiendo a distintas formas de expresión que no siempre son aceptadas por el institucionalismo anacrónico y monocultural. Las demandas indígenas son tan urgentes en Morelos que requieren de toda la atención y presupuesto necesarios para ser atendidas. Nuevamente se presenta como ejemplo el caso de los 13 Pueblos que, en seis años, la administración saliente no ha conseguido rersolver. La municipalización será necesario ejecutarla desde una estructura que permita una negociación abierta y plural, una negociación en náhuatl.

No existe en el gobierno de Morelos una instancia de la envergadura necesaria y con la altura histórica que le corresponde dedicada a este sector de la población, del que además, todos formamos parte pues muchos venimos de ahí y otros comemos de lo que en las comunidades se produce. La delegación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas ha resultado ser una agencia de colocaciones de personas ligadas al gobierno federal sin raigambre en los pueblos. Es urgente crear una Comisión Estatal de Pueblos Indígenas que funja como vínculo entre el gobierno y las comunidades. Es tarea del gobierno de la Nueva Visión voltear sus ojos hacia nuestro origen e impartir justicia histórica.

* Francesco Taboada Tabone cursó la Maestría en Estudios Mesoamericanos de la UNAM con el proyecto de tesis AMO TI MO KAUA, Movimientos sociales de raíz indígena en Morelos. Cineasta, autor de los largometrajes Los Últimos Zapatistas (2000), Pancho Villa, la Revolución no ha terminado (2007), 13 Pueblos en Defensa del Agua, el Aire y la tierra (2009), Tin Tan (2010), y Maguey (2013). Sus obras le han valido a México y Morelos más de treinta premios internacionales. Actualmente filma el largometraje de ficción Revolución del Sur en comunidades indígenas del estado de Morelos. Recibió la presea Cecilio Robelo por su investigación para preservar en cine la memoria oral del zapatismo de los pueblos de Morelos. Su trabajo de investigación en comunidades ha conformado una relación de empatía con las mismas que le ha permitido crear una base social y compartir los anhelos y reivindicaciones históricas de los indígenas de Nuestra América.

Francesco con marakame de tatei Kie en la lucha por Wirikuta. Foto: Fernanda Robinson

TIN TAN, ícono de rebeldía

Cartel de la película documental Tin Tan de Francesco Taboada y Aldo Tabone

Por Francesco Taboada Tabone

Cuando a finales de los ochenta el grupo de rock contestatario La Maldita Vecindad retoma la figura de Tin Tan como bandera, a nosotros los muy jóvenes nos pareció una reivindicación natural que se apegaba a nuestra forma de entender el mundo. El mismo Carlos Monsivais aplaudió el renacimiento de este comediante mexicano de finales de los cuarenta y década del cincuenta como una poderosa forma de resumen de los movimientos pachuco, chicano, cholo y barrial.

Desde 1968, México ha vivido una era de crisis política, económica y social. Las generaciones que nacimos en esa crisis hemos perdido el sentido de respeto a las instituciones y hemos adquirido valores morales que en nuestra historia sólo detentan los rebeldes. En la tradición hereditaria de héroes culturales que van sumando a su haber hechos libertarios que caracterizan a sus antecesores, Tin Tan surge como una figura que trasciende su tiempo histórico-lineal para colocarse en la perspectiva de espacio-tiempo perteneciente a la cosmovisión mesoamericana; y es que Germán Valdés había interpretado a personajes en franca rebeldía contra el sistema impuesto. En su primer largometraje, El Hijo Desobediente, le da vida a un chaval que se rebela en contra de su padre porque éste no le permite que ande “haciendo gorgoritos ante el público… ser una chachalaca de cabaret”, por el contrario, quiere que herede el gusto por el trabajo de producción agrícola y la actividad económica derivada. En Calabacitas Tiernas, Germán es un vagabundo que se burla de la burguesía capitalina engañándola al tomar el papel de un gran empresario del mundo del espectáculo; en El Rey del Barrio su personaje enfrenta a la mafia haciéndose pasar por un capo de grandes vuelos deshaciendo el mito de poder que envuelve al crimen organizado; en La Marca del Zorrillo pone en jaque a la autoridad en las figuras del gobernador y el jefe de la policía acudiendo a la sabiduría tradicional que le da las virtudes del nahualismo al convertirlo en zorrillo; El Revoltoso es un vago de barrio que escala en el sistema de clases sociales para quedarse con la mujer más codiciada de la alta burguesía y después regresar a su origen humilde; El Ceniciento es una denuncia frontal a la condición colonial del indígena mexicano; Las Locuras de Tin Tan es un filme que cuestiona al sistema médico institucional; El Sultán descalzo enfrenta los estereotipos que la sociedad ha creado del hombre exitoso y Tin Tan los destruye creando un hombre normal con sueños y anhelos que no se vende a las convenciones sociales. Toda esta amalgama de personajes en eterna lucha contra la imposición hicieron de Tin Tan uno de los personajes más queridos del pueblo de México.

Fue bajo la perspectiva de ahondar más en su carácter como ser humano, más que como ícono social, que decidimos Aldo Tabone y yo realizar una investigación que derivó en el largometraje documental que titulamos Tin Tan. Para esta película visionamos casi los 104 filmes de Germán y nos dimos a la tarea de entrevistar a quienes lo habían conocido. Para Gaspar Henaine “Capulina” fue una persona a quien nunca se le subió el éxito. Yolanda Montez “Tongolele” lo describe como un eterno improvisador que ponía en alerta constante al sistema de producción al hacer uso de la cannabis en las filmaciones o meterse sin previo aviso en un número de baile y darle un beso a la rumbera, escena clásica que aparece en El Rey del Barrio y en Tin Tan. Ana Luisa Pelufo lo recuerda como un niño chiquito que junto con su hermano Manuel “Loco” Valdés disfrutaba de la filmación sin jamás tomársela en serio. Para Fanny Kauffman “Vitola” fue el hombre que la “enseñó a amar… amar a su trabajo”, a disfrutar cada momento de la vida. Silvia Pinal le rinde tributo como un auténtico besucón, de los pocos actores que sí sabían besar y daba el beso como se debe, “besaba muy rico” dice su compañera en los filmes Me traes de un Ala y La Marca del Zorrillo. El escritor Fritz Glockner lo cataloga como el actor que a más mujeres ha besado en pantalla. Zamorita lo recuerda como un gran benefactor; Margarito, el artista más pequeño del mundo que compartió pequeños créditos con Tin Tan en El Maricachi Desconocido y La Odalisca número 13, lo describe como un auténtico actor “como los que ya no hay”. Para su hermano Manuel “Don Germán” como él lo llama con respeto ha sido el más grande actor cómico de todos los tiempos y un hermano inolvidable que ayudó a todos los que querían iniciar una vida en la industria cinematográfica. El “Hermosura” un afromestizo que trabaja en la playa de Tlacopanocha en el puerto de Acapulco y que fue adoptado por Tin Tan siendo niño, confirma que Germán Valdés repartía sus billetes “pachucos” a todo áquel que tuviera una necesidad, un hombre solidario.

El anecdotario recogido en el documental confirma la hipótesis, Germán Valdés era un hombre comprometido con sus semejantes y consciente de su responsabilidad social. Fue un rebelde tanto en la pantalla como fuera de ella y en eso radica su éxito, en la congruencia. Es por eso que trasciende su tiempo histórico y nos sigue entusiasmando con toda la frescura que su personaje sigue transmitiendo. Tin Tan se ha convertido a través del tiempo en el ejemplo de un ser humano en eterna lucha, es decir en el modelo de mexicano.

Con el objeto de rendir homenaje a su figura el largometraje TIN TAN de Francesco Taboada y Aldo Tabone se presenta este sábado 1 de septiembre en el Teatro Ocampo a las 19 hrs. en un evento lleno de pachucos y rumberas cuyo maestro de ceremonias será nada menos que Roco Pachukote. ¡Inolvidable!

Aldo Tabone, Roco Pachukote, Mamboska y Francesco Taboada

La Batalla por la exhibición de Cine Mexicano en Morelos

Por Francesco Taboada Tabone*

Este artículo se publicó en el editorial de El Sol de Cuernavaca el miércoles 22 de agosto de 2012

Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos y Canadá, la exhibición de cine mexicano y latinoamericano se vino abajo en nuestro país. Comenzó la era de un cine construido de forma artesanal que se enfrenta organizado en movimientos de franca rebeldía al sistema establecido. Lejos de concebir al cine como una industria cultural donde los valores mexicanos del multilingüismo y el pluralismo cultural deben ser promovidos, la exhibición en México se ha transformado en una ventana de adoctrinamiento de la cultura estadounidense donde la práctica del consumo y su difusión es el objetivo principal.
Recordemos, por voces de nuestros padres y abuelos, la dinámica cultural que la exhibición ofrecía a las audiencias del continente. En Sudamérica los charros cantores eran venerados como miembros de un panteón cultural compartido. Aquí, figuras de la talla de Libertad Lamarque o el Che Reyes propiciaban un acercamiento con la otra potencia cinematográfica, Argentina. El cine mexicano también sirvió para catapultar expresiones musicales que le dieron la vuelta al mundo y que venían del Caribe; aquí se hizo famoso el mambo de Pérez Prado, Ninón Sevilla y Amalia Hernández difundieron el llamado cine de rumberas que estrechó lazos con Cuba y nuestra propia cultura afromestiza, hoy por cierto negada en el cine nacional. El mismo Germán Valdés Tin Tan sirvió de puente con la cultura chicana y también fue un promotor del legado afromestizo de nuestro continente. El cine sirvió como elemento de re-conocimiento entre los pueblos de América. Desde principios de los años ochenta comenzó una apropiación de los espacios de difusión de cine hegemónico estadounidense que poco a poco fue llevando al espectador a una apreciación muy limitada del arte cinematográfico. La estocada final la dio Salinas de Gortari al incluir a la industria cinematográfica en el Tratado de Libre Comercio.

Yo comencé a rodar mis primeras películas en un ambiente hostil que veía con recelo la producción mexicana y sobre todo documental. Este género estaba en los medios sólo como un elemento para rellenar horarios matutinos de los canales de televisión gubernamentales y los temas eran casi siempre sobre el comportamiento de las especies animales. Encontrar cine documental mexicano de Nicolás Echeverría o producido por el Instituto Nacional Indigenista era imposible. Casi a escondidas logré filmar Los Últimos Zapatistas. En 1999, cuando el largometraje estaba ya terminado acudí a distintas instancias para conseguir proyectarlo. En el Cine Morelos de plano me dijeron que no. En el Museo Cuauhnáhuac me pidieron una copia para visionarla y darle el “visto bueno”. Tuve que esperar a que el candidato de oposición en el estado obtuviera el triunfo en las elecciones deshaciéndose en ese momento del PRI, para que me dieran el permiso de estrenar mi obra. Fue el Palacio de Cortés el que finalmente lo permitió, aunque no se nos autorizó ofrecer “pulque de honor”, en áquel momento se nos dijo que sólo vino. A la presentación asistieron el gabinete del gobernador electo y los veteranos zapatistas, además de varios luchadores sociales del estado. El éxito fue sorprendente, aún así nunca conseguí que Los Últimos Zapatistas se exhibiera comercialmente en mi país. La oportunidad llegó cuando el presidente de Venezuela Hugo Chávez vio la película y me invitó a Caracas para hacerme él mismo una entrevista en su popular programa Aló Presidente. Los Últimos Zapatistas fue exhibida en Venezuela en la red de exhibición cinematográfica montada por el propio gobierno y exhibida continentalmente a través de la cadena Telesur.

En nuestro país el propio gobierno ha sido el causante de desamparar la exhibición de cine mexicano. Los monopolios de la exhibición inclusive se han burlado de las leyes aprobadas por el Congreso como sucedió con el “peso en taquilla”. Las salas de exhibición están repletas de películas estadounidenses que nos han privado de relacionarnos con el cine latinoamericano, europeo, asiático, africano, con el cine documental, de autor e indígena. Los espacios para difundir el cine que hacemos de forma guerrillera se han ganado en batallas intelectuales y burpocráticas. Los documentalistas en los últimos doce años hemos logrado abrir espacios distintos. Yo mismo llevaba Los Últimos Zapatistas y mis otras películas a los pueblos de Morelos proyectándolas en las paredes de las iglesias, en sábanas espontaneas en las calles parcialmente cerradas, en pantallas de lona con propaganda electoral al reverso, en escuelas normales y rurales. En esta forma hemos logrado conformar nuevos públicos con sindicatos, pueblos indígenas, movimientos sociales. Este trabajo ha seguido su curso y en Morelos los resultados son esperanzadores. Está el Colectivo Movimiento que refuerza el sentido de identidad en comunidades marginales y especialmente en el mercado Adolfo López Mateos; el Cine Kiubs con sus sedes en el parque Acapatzingo, en el centro cultural Sieteyocho y en sus sedes internacionales en Barcelona y Budapest; la Carreta Cine Móvil impulsada por el Cine Morelos que lleva películas a los municipios; otros cineclubes como el de La Morada, La Maga, la Casa de la Ciencia y el Palacio de Cortés. Destaca la organización del gremio en el estado que promueve la Asociación de Cineastas de Morelos; los festivales Cinema Planeta y el Festival de la Memoria que se lleva a cabo precisamente esta semana en distintos sitios del centro de Cuernavaca. Vale la pena destacar que este último festival promueve la relación recíproca entre el cine documental latinoamericano y que por su convicción y compromiso social ha debido enfrentarse a la ignominia gubernamental cuya estrechez no valora el esfuerzo para contribuir a una sociedad multicultural. En esta edición el festival de la Memoria rinde homenaje a Nicolás Echeverría, uno de los grandes guerrilleros del cine documental mexicano.
La hegemonía propagada por los exhibidores y apoyada por el gobierno ha provocado que los cineastas nos organicemos y defendamos nuestro patrimonio como se está haciendo con el Cine Morelos que se encontraba en peligro de transformarse en un espacio no dedicado al cine y que recibió veinte millones de pesos para una remodelación deficiente que pone en un serio problema a la Secretaría de obras públicas encargada de realizar la remodelación.
Para concluir el ejemplo de Sudamérica es claro. En Brasil, la ley establece una cuota generosa para la exhibición del cine nacional. En Venezuela, el gobierno chavista ha creado una cadena de exhibición de cine documental, latinoamericano e indígena. En México la exhibición sigue en manos de un puñado de empresarios que sólo atienden el llamado de las distribuidoras estadounidenses y que siguen marginando la difusión del cine nacional.

El Festival de la memoria se lleva a cabo del 17 al 26 de agosto en Cuernavaca. La Mesa redonda sobre la obra de Nicolás Echeverría es el Miércoles 22 de agosto, 12h en el antiguo cuartel de Zapata-Hotel Moctezuma, calle Matamoros No. 20, col. Centro. Participan:
Ricardo Pérez-Montfort,
Antonio Zirión
y Francesco Taboada.

*Francesco Taboada, cineasta morelense autor de los largometrajes documentales Los Últimos Zapatistas, 13 Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra y Tin Tan. www.francescotaboada.com

Cultura viva y cultura de élite

Por Francesco Taboada Tabone

Este artículo apareció el 15 de agosto en El Sol de Cuernavaca

El origen de la cultura en el territorio que hoy corresoponde al estado de Morelos fue generada por los pueblos indígenas que actualmente son parte de nuestra sociedad. Durante siglos, primero bajo el marco de un mismo proyecto civilizatorio y posteriormente bajo un contexto de opresión colonial y después liberal, se formó en las comunidades un cúmulo de conocimientos que permitieron una reproducción cultural dinámica y vanguardista que hemos heredado. Fue aquí, en tiempos de la Revolución, donde se creó el corrido suriano que dio vida el instrumento conocido como bajo quinto. También aquí se montaron las grandes obras de teatro campesino como la Loa a Agustín Lorenzo, el Reto del Tepozteco y Los Doce Pares de Francia. Es en Morelos donde se genera el gran testimonio de las guerras libertarias en la memoria oral de sus luchadores. La historia contada de boca a boca fue determinante para transmitir no sólo hechos sobresalientes o anécdotas familiares sino sistemas de preservación de la cultura y de transmisión del conocimiento inherentes a los pueblos que no siempre corresponden a los cánones de comprensión de las sociedades semiescolarizadas y mediatizadas en las que vivimos. Recuerdo que cuando entrevisté a don Chon, Concepción Amazende Choca, en Tepalcingo, me contaba: “…vendía frutas porque mi tata me mandaba… así de frutero me metía entre los soldados para escuchar lo que decían y luego, pos contárselo a mi tata… fue por ahí que alcancé a ver a ese que decían emperador, Masimiliano ¿verdá?” A don Chon lo entrevisté en 1998, tenía cien años y su edad no le permitía haber sido testigo de la guerra en contra de los franceses. En ese momento creí espontáneamente que don Chon confundía al imperio con la Revolución. Días después, entrevistando a más veteranos, descubrí que don Chon, como otros, lo que hacía era contar su pequeña historia en primera persona tal y como su abuelo se la había transmitido, es decir, no pretendía haber estado en el tiempo del segundo imperio sino simplemente respetar una metodología de preservación del relato.
Para los pueblos indígenas cada elemento que forma parte de su comunidad es parte de su cultura: las bodas, las fiestas patronales, los rezos, el levantamiento de cruz, la sanación de un enfermo, el pedimento a los aires, la recolección de ranas y renacuajos antes de las lluvias y la de chapulines antes de la cosecha, la zafra, las marchas, las asambleas, contar una historia o representar el mito de la creación. Para los pueblos la cultura se genera en lo cotidiano, en el diario vivir. No es necesario entrar a un recinto a una hora determinada para “ver” cultura. Ésta se construye entre todos, en comunidad y es lo que la hace eminentemente participativa.

Hoy muchas de las proezas culturales de nuestro Morelos se han ido perdiendo debido al franco desprecio que algunos sectores de nuestra sociedad encumbrados en la toma de decisiones han demostrado por la cultura indígena. Desde mediados del siglo pasado se ha iniciado un proceso de extinción de la lengua náhuatl en nuestro territorio. En gran medida gracias a los vanos esfuerzos de la Secretaría de Educación Pública por efectivamente instaurar una justa educación bilingüe en las escuelas rurales. La brecha entre la cosmovisión indígena y la sociedad urbana es cada vez más grande, pues no existe en la toma de decisiones la idea de multiculturalidad y de manera unidireccional se ejecuta una política de imposición de una cultura dominante contraviniendo así a los tratados internacionales que México ha firmado en reiteradas ocasiones y al desarrollo global del planeta en el que la autonomía y la autodeterminación de los pueblos son elementos que hacen a las naciones engrandecerse y evolucionar. Con la línea de imponer y no de proponer una política cultural, los presupuestos para los creadores indígenas han sido limitados comparados a los que se generan para la ciudad capital. Ésto, aunado al desinterés y a la emigración hacia el norte de varios guardianes culturales de los pueblos en los últimos diez años, ha provocado pérdidas en nuestro patrimonio cultural: se ha dejado de representar los Doce Pares de Francia y la Loa; el bajo quinto, instrumento legendario con el que Marciano Silva compuso los corridos más apasionados sobre la gesta zapatista, ya casi no tiene ejecutantes y es muy difícil escucharlo; la lengua madre cada vez se oye menos en Hueyapan, Tetelcingo, Xoxocotla y Santa Catarina, sólo Cuentepec promueve con orgullo el uso de la misma; pocos niños y jóvenes de Jojutla, Cuautla, Temixco, Emiliano Zapata, Jiutepec y Cuernavaca conocen la “cultura viva” de los pueblos. La cultura impuesta también ha creado la percepción de que es necesario ser parte de una élite para “entenderla”, aislando así la participación decidida de los integrantes de la sociedad que son invitados como simples observadores al hecho o evento cultural y no como generadores de cultura.
La nueva administración debe voltear hacia las manifestaciones culturales de los pueblos que son pilar fundacional de la sociedad a la que pertenecemos. La política cultural en Morelos debe generarse de adentro hacia fuera y no al contrario. La nahuatlización debe ser uno de los ejes que permitan la integración de los ciudadanos a una visión local que encuentra su originalidad en lo global. No debemos repetir esquemas sino crear estructuras basados en nuestras sólidas raíces culturales. La nueva autoridad cultural debe forzosamente implementar una dirección de cultura nahua y nahuatlatos deben ser parte del consejo de cultura. Sólo así comenzaremos a dar los primeros pasos para una reconciliación cultural en nuestro estado y comenzar a saldar una deuda histórica que nos permita disfrutar de forma participativa de nuestra propia herencia.

*Francesco Taboada Tabone cursó la maestría en Estudios Mesoamericanos en la UNAM y es autor de los largometrajes 13 Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra, Los Últimos zapatistas y Tin Tan. www.francescotaboada.com

Francesco Taboada abre espacio en India para el documental mexicano

Por Verenice Urieta
México, 28 Jun. (Notimex).- Presentar por primera vez documentales mexicanos en la India, un país que alberga la industria cinematográfica más grande del mundo, fue un gran reto para el cineasta mexicano Francesco Taboada y la fotógrafa brasileña Fernanda Robinson durante su gira por ese país pluricultural.
Con su participación en el Festival Internacional de Cine «Vibgyor» en Thrissur, Kerala; el de Cine Independiente de Varanasi, y la Fiesta de Sarhul, así como el estreno de su documental «Tin tan», en Nueva Delhi, Taboada se ha convertido en el primer cineasta mexicano en presentar su trabajo documental en esas latitudes.
«Somos pioneros en abrir un espacio para el cine documental mexicano en un país tan importante y cinéfilo como lo es La India (…) hemos abierto las puertas del otro lado del mundo. Muchos de los creadores piensan que el único espacio de visibilidad es Estados Unidos, pero en India hay millones de posibles espectadores», destacó Taboada en entrevista con Notimex.
El documentalista dijo estar orgulloso de representar a su país, México, en el contiene asiático, labor que desempeñó dignamente.
«El público se dio cuenta de la sinceridad con la que estamos tratando los temas de actualidad y con el respeto que le tenemos a nuestra historia a través del cine documental, y eso es hace que nuestro país sea visto con respeto», comentó.
Documentales políticos, de reivindicación histórica, de defensa de los derechos humanos, e incuso una recopilación del Cine de Oro Mexicano, son ejemplo del trabajo multifacético que ha realizado Taboada a lo largo de su carrera, característica que, aseguró, fue una ventaja en esta gira, ya que «siempre hubo un espacio para cada una de nuestras películas».
El cineasta destacó que el público de los pueblos indígenas que visitaron al Este de Calcuta, tuvo una identificación con el documental «Trece Pueblos en defensa del agua, el aire y la tierra», que representa la lucha de los pueblos de Morelos por recuperar el control de los recursos naturales, problemática que también enfrentan ellos.
Los espectadores del Sur de India, señaló, tuvieron la oportunidad de conocer un poco de la historia de México en «Los últimos zapatistas. Héroes olvidados», mientras que las audiencias más urbanas de Nueva Delhi, se sorprendieron al conocer a Germán Valdés, en el documental «Tin tan».
Del reto que representó presentar por primera vez sus documentales en un país tan diferente como lo es India, el cineasta dijo que fue complejo adaptarse al multilingüismo y enfrentarse a un público nuevo y conocedor, sin embargo, se mostró satisfecho con los resultados, pues, aseguró, «el público disfrutó de nuestro trabajo».
Para Taboada, el cine documental mexicano ha crecido de manera notable en la última década, «dio un salto agigantado, en algunas ocasiones, supera la calidad del cine comercial y se ha convertido en un género que las audiencias están pidiendo y nos ha abierto las puertas a los cineastas mexicanas en muchas partes del mundo», labor que pretende seguir realizando.
Por su parte, la fotógrafa y ejecutante de trompeta maya «Hom pax», Fernanda Robinson, quien acompañó al documentalista en su travesía por la India, realizó diversas presentaciones y montó una exhibición de fotografía sobre el maguey, planta representativa de la cultura mexicana.
Señaló que el público indio disfrutó y respondió favorablemente a sus conciertos; «comenzaba a tocar y la gente se acercaba, ellos se unían tocando sus instrumentos, hicimos una improvisación de la que salieron muchas fusiones».
Robinson compartió que tanto el cineasta como ella disfrutaron ser testigos de cómo se desarrolla una cultura tradicionalista, la pasión que tienen por la espiritualidad y los espacios sagrados, «hay un cambio en nosotros, hemos aprendido a ser más tolerantes y a tener más compromiso con nuestra propia cultura, vimos lo importante que es ser nosotros mismos», aseveró.
Finalmente, Taboada reveló que en los próximos meses presentarán «Maguey», que trabaja en su primera película de ficción que estará ambientada en la época de la Revolución Mexicana, y que planea realizar otro proyecto documental con un creador indio y un marroquí, con el que busca fusionar la visión de un cineasta de cada Continente.
Mientras que Fernanda Robinson realizará una exposición con el material fotográfico que capturó en India, el cual le gustaría usar además para la publicación de un libro.
NTX/VLU/MCV